Un IFVG es un FVG que el precio atravesó por completo y que permanece en el gráfico con el signo contrario. Había un hueco alcista, el precio cerró por debajo de su borde inferior: el mismo rango queda como zona bajista.
En el sitio aparece como «hueco invertido».
Cómo se forma
Un hueco normal vive hasta que el precio vuelve a entrar. Volver dentro no es el final: la zona queda marcada como testeada. El final llega cuando el precio la atraviesa entera, hasta el borde opuesto.
Ese es el momento en que aparece el IFVG. Mismos bordes, mismo tamaño, dirección invertida. El hueco original queda marcado como mitigado, y la inversión se registra como un objeto aparte que remite a él.
A partir de ahí la inversión tiene vida propia: fresca, testeada o mitigada, ya en la nueva dirección. Si el precio la atraviesa también en sentido contrario, no queda objeto alguno. Una inversión de una inversión no llega al gráfico.
Por qué no todo hueco rellenado da una inversión
Dos condiciones. Primero, el hueco original tiene que ser real y no un par de ticks de ruido, o nunca se habría dibujado. Segundo, la inversión debe seguir viva en el momento en que miras: si tras el giro el precio ya la cruzó del otro lado, no hay nada que mostrar.
Por eso en un gráfico hay bastantes menos inversiones que huecos rellenados, y es normal.
En qué se diferencia de un BPR
Un IFVG sale de un solo hueco que se dio la vuelta. Un BPR sale de dos huecos distintos, uno alcista y uno bajista, que se solapan en precio. Lo único que comparten es que ambos se construyen sobre huecos.
Qué no significa la zona
Una inversión dice exactamente una cosa: este rango fue un tramo sin negociar en una dirección y después el precio lo cruzó en la otra. Es un hecho sobre el pasado.
El marcado no afirma que el precio vaya a volver a la inversión ni que ahora «funcione como resistencia». Cuántas de esas zonas se vuelven a testear es una cuestión estadística de cada activo.