Un order block es el rango de la última vela en dirección contraria antes de un impulso que rompió la estructura. La idea es simple: antes de un movimiento fuerte al alza hubo una última vela bajista, y su rango se marca como el lugar del que arrancó el movimiento.
El bloque en sí no es más que un rectángulo del máximo al mínimo de esa vela. Lo interesante empieza después: qué le pasa a la zona.
Cuatro estados
Cada bloque lleva un estado, y cambia según el precio se mueve a su alrededor.
Fresco — el precio no ha entrado nunca en la zona.
Testeado — el precio entró en la zona sin atravesarla. Conviene contar también las entradas: un bloque al que se ha vuelto varias veces ya no es la misma situación que uno intacto.
Mitigado — el precio alcanzó el borde opuesto, es decir, atravesó la zona completa.
Roto — una vela cerró más allá de la zona. Desde ese momento deja de existir como nivel de interés, y más adelante puede convertirse en un breaker.
Por qué importa el «antes del impulso»
Sin el anclaje a una rotura de estructura, un order block degenera en «cualquier vela antes de un movimiento», y de esas hay una antes de cada vela. El anclaje aporta el significado: no interesa cualquier movimiento, sino el que cambió la estructura del mercado rompiendo un nivel previo por cierre.
Por eso los bloques no aparecen en todas partes, solo donde antes hubo un BOS o un CHoCH.
En qué se diferencia de un FVG
Son cosas distintas por naturaleza. Un FVG es un vacío, un tramo que el precio se saltó sin negociar. Un order block es lo contrario: una vela concreta donde sí se negoció, y bastante.
A menudo van juntos: el impulso que dejó un hueco arrancó de alguna vela, y esa vela es el bloque. Pero no siempre coinciden, y conviene no mezclarlos. Hay una comparación aparte para el detalle.
Qué no promete un bloque
Marcar la zona dice que el movimiento empezó aquí. No dice que el precio vaya a volver, y menos aún que vaya a rebotar. Es una coordenada en un mapa del pasado.