La alternancia es la observación de que dos correcciones dentro de un mismo impulso suelen estar construidas de forma distinta. Si la onda 2 fue simple y profunda, la onda 4 tiende a ser compleja y poco profunda. Y al contrario.
Una aclaración de entrada: es una guía, no una regla. Las reglas no se pueden romper — un marcado que incumpla una es inadmisible. La alternancia se incumple con regularidad, y eso no invalida nada.
Qué alterna exactamente
Se suelen nombrar tres rasgos.
La forma. Una corrección simple (zigzag) frente a una compleja (plano, triángulo, combinación).
La profundidad. Un retroceso profundo frente a uno poco profundo.
El tiempo. Una corrección rápida frente a una prolongada.
No tienen que coincidir los tres: la alternancia suele verse en uno o dos.
Para qué sirve
Como criterio de desempate entre varios conteos admisibles. Si dos versiones pasan las reglas y una de ellas hace idénticas las dos correcciones — ambas simples, igual de profundas, igual de largas — la otra suele estar más cerca de cómo se ven los impulsos reales.
Es un argumento a favor de una versión, no una prueba. Existen impulsos con dos correcciones parecidas.
Qué no da la alternancia
No dice cómo será la onda 4. Saber que la onda 2 fue simple no se convierte en una predicción de la forma, la profundidad o la duración de la onda 4: solo hace algunas opciones más esperables que otras.
Y no descarta marcados. Un impulso con las dos correcciones simples y parecidas sigue siendo admisible: las tres reglas duras pueden cumplirse en él.
Error frecuente
Usar la alternancia como prohibición: «la onda 4 no puede ser un zigzag porque la onda 2 lo fue». Sí puede. La alternancia trata de lo que ocurre más a menudo, no de lo que está permitido.
El error contrario es ignorarla por completo y no notar que un conteo ha salido sospechosamente simétrico. Dos correcciones idénticas seguidas son motivo para revisar la escala, aunque por sí solas no incumplan nada.